Acontecimientos peculiares alrededor de los entierros y ataúdes (parte 1)

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Desde los inicios el hombre ha tenido conciencia sobre la muerte, y aunque esta ha ido cambiando, siempre han existido rituales o servicios para despedir a los cuerpos sin vida. Los rituales también han ido evolucionando y adaptándose a las épocas. La manera de entender y ver la muerte, a su vez, también ha sido sujeto de distintas visiones.

En este artículo os hablaré de algunos sucesos peculiares que han ocurrido a través de la historia alrededor del tema del entierro, así como con los ataúdes.

  1. Se dice que fueron 12,000 cadáveres los que se enterraron bajo los pisos de una las iglesias en Inglaterra.

Cuando aún no se establecían los cementerios como cosa aparte de las iglesias, los cuerpos eran enterrados bajo los pisos de las iglesias. Era común que las iglesias vieran sobre pasados sus límites, y su espacio para enterrar cuerpos. Entre todas ellas hubo un caso que se hizo famoso por el gran número de cadáveres. Se trata de la capilla de Enon, cuyo predicador aceptaba 30 cuerpos por semana, aproximadamente.

En poco tiempo hubo cerca de 12,000 cadáveres bajo los pisos de la iglesia. Era imposible que no se notara semejante sobrepoblación de cuerpos. Fue también imposible que los gases expedidos por los cuerpos no pasaran a través de las tablas del suelo, o que las  moscas no se hicieran presentes.

La cantidad de cuerpos era tal, que empezaron a deshacerse de los cuerpos arrojándolos al río Támesis. Hasta que las autoridades se percataron de lo ocurrido y cerraron la iglesia.

  1. En Gran Bretaña no era bien visto enterrar a las personas que se habían suicidado.

De nuevo Inglaterra, en un tiempo los ingleses eran tan supersticiosos que decidieron aplicar una ley en contra de las personas que cometieran suicido. De esta manera, todos los bienes de las personas que se habían suicidado eran confiscados, dejando así a su familia sin herencia alguna.

De la misma manera, los servicios funerarios cristianos les eran negados. Las personas que habían intentado suicidarse, pero no lo habían logrado, eran acusados y juzgados como delincuentes, el delito: haber atentado contra sí mismo.

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El motivo de estas curiosas y severas sanciones era la superstición. Los ingleses le tenían miedo a los fantasmas de las personas que se habían suicidado. Ya que temían que luego quedaran vagando por las calles de la ciudad y entraran a las casas.

Las sanciones tenían la esperanza de poder convencer a las personas de no cometer suicidio. Los cuerpos de los suicidas eran depositados en las encrucijadas o en las orillas del mar, ya que pensaban que eso podía desorientar a los fantasmas.

  1. Explosiones de ataúd.

Existe algo llamado síndrome explosivo del ataúd, sí, ese es su nombre. Es un término bastante común en la industria fúnebre. Cuando el cuerpo se está descomponiendo, se liberan gases, y si no existe un orificio para que este escape, se comienza a ejercer una presión por los mismos gases, lo que ocasiona una explosión.

Dicha explosión puede ser tan poderosa como para hacer que los ataúdes estallen, pueden hasta llegar a romper paredes de un mausoleo. Y para evitar estas circunstancias, se empezó a fabricar ataúdes con válvulas de escape, que permiten que el gas se libere y evitando así que el cuerpo sufra alguna explosión.

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